El médico que elegí, que por cierto es el mejor profesional vocacional de la medicina que conozco, tenía una vida muy interesante que podías consultar en internet. Se había licenciado en Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela y al finalizar los estudios decidió dedicarse a la investigación. Solicitó una beca y estuvo durante más de 10 años aprendiendo medicina oriental en diferentes centros hospitalarios de Asia, allí conoció a una mujer de la tierra, se casó con ella, tuvieron un hijo y se volvieron a España.
En la actualidad trabaja en la facultad de medicina como docente y organiza el Master en Acupuntura para médicos ya titulados, es el director de la Unidad del Dolor en el Hospital General de la comunidad y posee una clínica de Acupuntura y Homeopatía donde trabaja con tres médicos más.
Así que me gustó mucho su historia y decidí ir a verlo.
Como seguro habreis experimentado alguna vez, hay personas que con solo verlas ya emiten paz. La sensación de serenidad que experimenté la primera vez que lo consulté fue decisiva para continuar acudiendo a la terapia. El motivo de la consulta eran mis dolores crevicales y de cabeza. Nunca jamás un médico me había tratado de esa manera tan humana. Además de preguntas sobre mi historial médico, se interesó mucho por mi vida personal, quería saber si tenía estabilidad familiar, si estaba felíz en mi trabajo, si era una personal emocional, friolera o calurosa...un sin fin de preguntas cuanto menos curiosas.
Reconozco mi escepticismo las primeras veces. El me dijo que con la acupuntura, iba a lograr calmar mis dolores, retirar la medicación poco a poco y equilibrar los canales energéticos de mi cuerpo ( yo me reí para mis adentros claro), pero lo consiguió , si señor, lo logró.
El pefil de personas que acudían a su clínica era variopinto, desde las típicas personas de edad avanzada con problemas reumatológicos, hasta jovenes trajeados con corbata e incluso niños. Y es que la acupuntura sirve para todo. A estas alturas de mi vida no me queda ninguna duda que somos energía y eso es lo que nos mueve cada día, cuando los niveles de esta energía decaen , enfermamos. La acupuntura, estabiliza nuestro cuerpo de una forma completa y lo equilibra con la mente porque también tiene poder sobre las emociones. es genial para personas con dolores varios, migrañas, artritis, artrosis, problemas circulatorios, digestivos, depresiones, insomnio y un sin de etc.
Por cierto los que seais aprensivos a las agujas no teneis nada que temer, no son como os las imaginais y no duele nada de nada, al contrario, es super relajante.
Espero os sirva tanto como a mí.

Muy interesante. Habrá que tenerlo en cuenta.
ResponderEliminarSaludos compañera!
(soy Fernando, de "yosuperélaans..", aunque siempre firmo en el blog como:)
Joker
¡Muchas gracias Fernando!
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